Perteneciente a una familia tradicionalmente ligada a la política, cursó su educación secundaria en
París y sus estudios superiores en las
Universidades de Miami y
Texas en Austin,
Estados Unidos,donde obtuvo el título de
arquitecto en 1935. Al regresar a Lima, fundó la revista
El arquitecto peruano y se dedicó a la docencia en la
Universidad Católica y luego en la Escuela de Ingenieros de Lima que, en 1955, se convirtió en la
Universidad Nacional de Ingeniería, y de cuya facultad de Arquitectura fue primer decano. Ingresó a la política en 1944, cuando contribuyó a formar el
Frente Democrático Nacional (FDN), que propició la candidatura y posterior elección presidencial de
José Luis Bustamante y Rivero, en cuya lista fue electo diputado por Lima (1945-1948).
Al convocarse las elecciones de 1956 fue lanzado como candidato presidencial por el
Frente Nacional de Juventudes Democráticas (FNJD), grupo que dio origen al partido
Acción Popular. Impuso su inscripción ante el jurado electoral por medio de una célebre protesta en las calles de Lima conocida como «El Manguerazo». No ganó entonces pero inició una campaña recorriendo todo el país, pueblo por pueblo, bajo el fundamento ideológico «El Perú como doctrina» y «La conquista del Perú por los peruanos». Postuló por segunda vez en las elecciones de 1962, que fueron anuladas ante las sospechas de fraude. Volvió a presentarse en las elecciones de 1963, en alianza con la
democracia cristiana, y resultó elegido presidente constitucional para el período 1963-1969. Su gestión estuvo orientada a las grandes obras públicas: construcción de carreteras (principalmente la
Marginal de la Selva), aeropuertos, conjuntos habitacionales, reservorios, etc. Asimismo, restituyó el origen democrático de las autoridades municipales; sin embargo, enfrentó una crisis política al no contar con mayoría parlamentaria y, en cuanto a política económica, no pudo controlar la
inflación.
Al tratar de resolver el asunto del petróleo con la
International Petroleum Company (IPC), suscribió el
Acta de Talara que fue calificada por la oposición de entreguista, lo que propició el estallido de la revolución institucional de la fuerza armada, encabezada por el general
Juan Velasco Alvarado, el 3 de octubre de 1968. Derrocado y desterrado a
Buenos Aires, pasó después a los Estados Unidos, donde se dedicó a la docencia universitaria. Retornó al Perú en 1978, y aunque su partido no participó en la
Asamblea Constituyente de 1978, postuló a las elecciones generales de 1980, en donde fue elegido por segunda vez Presidente Constitucional de forma no consecutiva, para la primera mitad de la década. De inmediato convocó a elecciones municipales y restituyó los medios de comunicación expropiados por la dictadura militar a sus propietarios. Debió enfrentar los efectos desastrosos del
Fenómeno del Niño, el surgimiento de los grupos terroristas de
Sendero Luminoso y el
MRTA, y el agravamiento de la crisis económica que ocasionó una oleada de huelgas y paros laborales. No obstante, llevó adelante una política de obras públicas, especialmente en lo referente a la educación, vivienda y carreteras. Finalizado su segundo gobierno, continuó actuando en la política como líder de Acción Popular. Fue uno de los propulsores del Frente Democrático (
Fredemo), una alianza de fuerzas políticas de derecha de la que formaba parte su propio partido y que en las
elecciones de 1990 lanzó la candidatura del escritor
Mario Vargas Llosa, que fue derrotada por la de
Alberto Fujimori. Durante el régimen fujimorista actuó en la oposición. A inicios del 2001 transfirió la presidencia de su partido a
Valentín Paniagua, quien fue presidente del gobierno transitorio luego de la estrepitosa caída de Fujimori. Ya retirado de la política, falleció al año siguiente.